El líder de Hezbolá advierte a Israel contra una extensión de la guerra a Líbano: “Lucharemos sin límites” | Internacional

La muerte del número dos de Hamás, Saleh al Aruri, en un ataque este martes en la capital de Líbano ha aumentado la tensión en la región e incrementado el temor a que la guerra entre Israel y Gaza se extienda más allá de la Franja. Israel ni ha confirmado estar detrás de este ataque ni lo ha negado. Hamás ha advertido de que el bombardeo en Beirut tendrá consecuencias, y el portavoz del ejército israelí, Daniel Hagari, ha asegurado que las fuerzas están preparadas para cualquier escenario. El líder de la milicia chií libanesa Hezbolá, Hasán Nasralá, ha lanzado este miércoles una advertencia: “Si el enemigo piensa emprender una guerra contra Líbano, lucharemos sin límites, sin restricciones, sin fronteras (…)”. Un día después del que supone el mayor golpe a Hamás desde el inicio de la guerra en el enclave palestino, continúan los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá en la frontera, mientras se suceden los mensajes para evitar una escalada del conflicto en la región.

Este miércoles, Cisjordania ha amanecido con comercios, instituciones y empresas cerradas y se han producido movilizaciones en ciudades como Ramala, la capital administrativa de la Autoridad Nacional Palestina. Facciones palestinas, entre ellas Hamás y el partido oficialista Fatah, habían llamado a un paro general en protesta por la muerte de Al Aruri. Cientos de personas se han manifestado en Ramala al grito de “venganza”. El ataque en el que murieron Al Aruri y otras cinco personas, entre ellas otros dos dirigentes militares de Hamás, estaba dirigido contra las oficinas del grupo palestino en Dahiye, un suburbio de Beirut controlado por Hezbolá, la milicia que intercambia casi a diario desde el inicio de la guerra cohetes, fuego aéreo y artillería con Israel en el norte del país. De confirmarse la autoría israelí del ataque contra Al Aruri, sería el primero en Beirut desde 2006.

El líder de Hezbolá ha trasladado este miércoles sus condolencias por la muerte de Al Aruri y ha calificado el bombardeo como “una flagrante agresión israelí”. En un discurso que tenía pensado pronunciar antes de conocerse el ataque del martes, ha dicho que la “rápida” acción de Hezbolá el 8 de octubre, tras el inicio de la guerra entre Israel y Gaza, y el intercambio de fuego de artillería en la frontera desde entonces han impedido una campaña de bombardeos más amplia por parte de Israel en Líbano. También ha prometido que no habrá “límites” ni “reglas” para la milicia chií apoyada por Irán si Israel decidiera lanzar una guerra contra el país. “Quien piense en una guerra contra nosotros, en una palabra, se arrepentirá”, ha afirmado.

El ministro de Asuntos Exteriores libanés, Abdallah Bou Habib, había explicado horas antes que su Gobierno estaba hablando con Hezbolá para convencer a la milicia de “que no debe responder” al ataque de Beirut del martes por la tarde. “No les exigimos, dialogamos con ellos”, ha precisado Bou Habib en una entrevista en la BBC. En las próximas 24 horas se verá “si responden o no”, ha añadido el ministro. “Estamos muy preocupados, los libaneses no quieren ser arrastrados, ni siquiera Hezbolá quiere ser arrastrado a una guerra regional”, ha añadido. Bou Habib ha pedido a Occidente que presione a Israel “para que detenga toda su violencia” en Líbano y en Gaza.

Estados Unidos ha reconocido estar muy preocupado ante una posible escalada. El portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller, ha afirmado que no puede ofrecer una evaluación sobre quién es el responsable del ataque, aunque ha enfatizado que Al Aruri era “un terrorista brutal con sangre de civiles en sus manos”. Según ha asegurado, a Washington no se le notificó el ataque con antelación.

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Varios manifestantes sujetan sus teléfonos móviles en el aire durante una protesta por la muerte de Saleh al Aruri, este miércoles en Beirut. ALAA AL SUKHNI (REUTERS)

Diversas voces han llamado a rebajar la tensión. La misión de la ONU para el mantenimiento de la paz en Líbano ha advertido de que cualquier escalada “podría tener consecuencias devastadoras para la gente a ambos lados de la frontera”. “Continuamos implorando a todas las partes para que cesen el fuego y a todos los interlocutores con influencia para que insten a esta moderación”, ha indicado la portavoz, Kandice Ardiel. En El Cairo, el presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, ha afirmado ante una delegación de senadores estadounidense que la prioridad es asegurar un alto el fuego en Gaza y ha enfatizado la necesidad de impedir que el conflicto se expanda en la región, según un comunicado. “Al Sisi destacó la importancia de un trabajo intensivo y responsable para evitar los factores que amplían el alcance del conflicto en la región, debido a sus peligrosas repercusiones en la paz y la seguridad regionales e internacionales”, ha detallado la presidencia egipcia en un comunicado al término de la reunión.

Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, habló este martes con Benny Gantz, miembro del Gobierno de emergencia de Israel, en esta misma línea. “El presidente ha subrayado que es esencial evitar cualquier actitud de escalada, especialmente en Líbano, y que Francia seguirá transmitiendo estos mensajes a todos los actores implicados directa o indirectamente en la zona”, ha señalado el Elíseo, según recoge la cadena BFM TV. Macron también expresó su “profunda preocupación ante el elevadísimo número de muertos civiles y la situación de emergencia humanitaria absoluta en Gaza”.

Mientras, el alcance de un cambio en la postura de Hamás sigue sin estar claro. Husam Badran, miembro del buró político de la milicia en el exilio, reaccionó a la muerte de Al Aruri advirtiendo a la “ocupación criminal”, en referencia a Israel, que “la batalla” entre ellos y Hamás “está abierta”. Pero Sami Abu Zuhri, otro alto cargo del grupo islamista palestino, aseguró que si bien esta muerte “tendrá sus consecuencias”, la posición del grupo sigue siendo que, siempre que Israel detenga completamente sus ataques, está abierto a conversaciones “sobre todos los demás temas”. Hamás y otras facciones islamistas retienen todavía en Gaza a 129 rehenes desde el 7 de octubre y entre ambos lados se han producido conversaciones para un posible alto el fuego y el intercambio de secuestrados por palestinos presos en Israel.

Irán, que este martes ya había advertido de que la muerte de Al Aruri “encenderá otra oleada en las venas de la resistencia y la motivación para luchar contra los ocupantes sionistas”, en palabras del portavoz del Ministerio de Exteriores, ha lanzado este miércoles una advertencia a Estados Unidos. El ministro de Defensa, el general de brigada Mohammad Reza Ashtiani, ha avisado a Washington para que “se prepare” para las consecuencias del asesinato del número dos de Hamás, según medios iraníes. La Administración de Joe Biden, según sus palabras, se ha “aventurado” en la región y ha “alterado su equilibrio”, por lo que las “repercusiones [de la muerte de Aruri] tendrán un efecto adverso y perjudicarán a los propios estadounidenses”.

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